miércoles, noviembre 10, 2004

Oia...!

A veces los amigos y personas que queremos vuelven de ese lugar donde se guardan, se esconden por un tiempo hasta que pasa el invierno. Entonces recibimos un email, un llamado, un mensaje en el celular... un mensaje en el messenger y nos devuelven un poco de esa energía que siempre brindan los afectos.
Nos alimentan, aunque sea simplemente para preguntarnos que ha sido de nuestra vida.
Que poco conscientes somos del lugar que ocupamos en la vida de los otros... que poco conscientes de que ocupamos un lugar en el otro, por mas chico que uno crea, por más grande que sea.

Espero no colgarme, y mañana llamarte. :)